ESTUDI
DE JARDINERIA
CONFERENCIA
en la
JORNADA
PUERTAS ABIERTAS de
VIVERS TER
16 de Junio de 2004
Jardín 4: JARDINERÍA
NATURAL PRIVADA. TEXTURAS, COLORES Y FORMAS.
Podríamos
definir el término “jardinería natural” como una tendencia que consiste en
la combinación de plantas herbáceas (vivaces) con gramíneas que dan a las
plantaciones un aire natural e informal. Muchas de las plantas herbáceas que
utilizamos en los jardines son originarias de comunidades vegetales del mundo
(pampa de sur América, pradera norte americana, veld de Sur África,...) donde
crecen asociadas a las gramíneas. En los macizos de los jardines estas plantas
son apreciadas creciendo solas o bien agrupadas en masas. Cuando las combinamos
con gramíneas, el conjunto es armónico y parece natural. La observación de
estos paisajes es una fuente de inspiración y nos pueden dar una lección de cómo
asociar estas plantas. Gran parte de su atractivo consiste en que domine una
especie de gramínea. En una escala más pequeña podemos ir repitiendo la misma
especie a lo largo de la plantación estableciendo ritmo y unificando el diseño.
Esto es particularmente importante en jardines donde no existen los clásicos
elementos de un jardín “tradicional” como setos recortados, caminos
pavimentados o piezas de césped bien definidas. Un claro ejemplo de este estilo
de plantación es el West Park de Munich diseñado por Rose Marie Weisse en
1983.
En
Holanda, Piet Oudolf es actualmente uno de los más representativos. En sus
plantaciones busca evocar ecos de paisajes silvestres con abundantes plantas de
flor y otras, confiando en la forma y estructura de las plantas y agrupando
plantas a las que llama “buenos vecinos” o sea, plantas que además de
combinar bien, vivan bien juntas. Le gusta combinar las gramíneas con ciertos
grupos de plantas que destacan por su estructura más que por su color, por
ejemplo las umbelíferas, que además conservan las flores secas en invierno y
contribuyen a la estructura de la plantación en esa época del año.
En
EE.UU., Wolfgang Oehme y James van Sweden crean jardines buscando la esencia de
la pradera norteamericana. Cuando seleccionan las plantas además de criterios
estéticos, buscan plantas resistentes y bien adaptadas y en consecuencia
plantaciones de un mantenimiento bajo.
Muchos
son los diseñadores que han incluido a las gramíneas en sus plantaciones atraídos
por su follaje de textura fina tan diferente a la mayoría de las plantas del
jardín. Las encontramos de diferentes formas y tamaños. Las inflorescencias se
mueven con el viento creando sensación de movimiento y son especialmente
atractivas con la luz detrás. Las inflorescencias cambian de color hacia tonos
marrones, ocres, marrones, rojizos a medida que maduran contribuyendo al color
en el jardín. Además se adaptan a muchas condiciones que encontramos en los
jardines.
Conocer
bien el tamaño, forma, ciclo de crecimiento y si forma mata o bien se reproduce
por estolones o rizomas, es importante para utilizarlas de manera adecuada y
combinarlas creando plantaciones a las que no estamos tan acostumbrados y poder
sentir nuevas sensaciones.