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           _____noticias enero-febrero 2008

 

Uganda

La
perla
de
África.

 

 

Idi Amin Presidente de Uganda entre 1971-1979 llegó a exterminar cerca de 500.000 ugandeses.

1979: Julius Nyerere Presidente de Tanzania envía su ejército para derrocar a Amin, “el carnicero de Kampala” y establecer la paz que aún continua en Uganda. Nadie cumplió la promesa de subvencionar los gastos militares de Tanzania para derrocar al carnicero.

Julius Nyerere “el maestro” fue uno de los pocos políticos honestos que han existido en el mundo, se retiró de la política volviendo a su poblado (Boutane, cerca del lago Victoria) con una bicicleta y un tractor viejo.

Idi Amin consiguió refugio por todo lo alto en Libia y posteriormente en Arabia Saudí, este criminal era recibido por la reina de Inglaterra.

 

Desearía encender una candela y ponerla en la cumbre del Kilimanjaro para que ilumine más allá de nuestras fronteras, dando esperanza a los que están desesperados, poniendo amor donde haya odio y dignidad donde antes sólo había humillación.

Julius Nyerere, 1992
 

Uganda sigue siendo la PERLA DE ÁFRICA.

"Las Montañas de
la
Luna"

 
Foto de
Marcos Pharés
 
<foto 1>


<foto 2>

<foto 3>

<foto 4>

 

El

Rwenzori

Han pasado 150 años desde que Burton y Speke fueron enviados por la sociedad geográfica de Londres a descubrir las fuentes del Nilo. Todos sabemos que es el Nilo y sin embargo el Rwenzori continua siendo el gran desconocido.

En las Montañas de la Luna está la vegetación más extraña, impetuosa, abrupta y mágica que pueda existir en el mundo entero.

El colectivo Bakonzo que acompaña a las expediciones reglamentadas des del parque nacional Rwenzori son de una amabilidad, eficiencia y dureza inimaginables. Es impensable describir estas montañas, sólo es posible vivirlas en esta travesía dura pero de ensueño.

Lluis Carreras:
Se me
hace difícil transcribir en unas líneas toda la experiencia que me ha supuesto poder realizar este viaje.

Independientemente de lo magnífico a nivel de paisaje y exuberante belleza, puedo confirmaros que he vuelto a la cotidianidad con una magia, una tranquilidad y una paz, que creo que uno solo consigue llevarse consigo, después de haber convivido con gentes maravillosas a las que agradezco haberlas podido conocer.

De hoy en adelante y a través de nuestro dossier fotográfico, no nos queda más que dar a conocer a todos nuestros amigos y colectivos profesionales este gran parque llamado “RWENZORI”.
 

José Ramón Gómez:

(...) Un recuerdo a las magníficas gentes que conocimos en nuestro recorrido, muy especialmente a los guías del Parque Nacional del Rwenzori que nos ayudaron a identificar muchas de las plantas que nos topamos. Su generosa sabiduría nos ha permitido compartir con ellos al menos un pequeño pedazo de su cultura y descubrir aplicaciones prácticas y creencias relacionadas con el mundo vegetal que les rodea allí en el centro de África. ver el texto íntegro aquí

Marcos Pharés:
Quizá un erudito empleando mil palabras, pueda llegar a reproducir fielmente lo que el Rwenzori brinda al espectador de primera línea. Pero yo, y acudiendo al refranero de que una imagen vale más que mil palabras, me rindo ante la evidencia.
Las montañas de la luna lo llaman, pero ni siquiera nuestro querido satélite, que por cierto, ausente en la expedición, creo sea capaz de tener algo tan cercano a digamos, paisajes imposibles.
Seguramente aquí está lo más parecido a un paisaje de otro planeta, viniendo a mi cabeza las imágenes de Venus en la literatura fantástica. Pero no. Sin duda es mucho mejor. Es real, no ficción.
Y sus hostiles accesos los habitan una raza superior. Se autodenominan porteadores, y son los auténticos supervivientes de este hábitat complejo que te atrapa con sus continuos ascensos y descensos al reino de las nubes y de las ciénagas.
Gracias a todos ellos por querer compartir con cinco fugaces capitalistas los valores más básicos en un paisaje sencillamente indescriptible.

Manuel Martínez Marhuenda:

Es complicado poder explicar lo grandioso de un paisaje como el que hemos podido “sentir” en Uganda. Hay que pisarlo, recorrerlo, olerlo y escucharlo para imaginarse tan solo lo una mínima parte de lo que las fotos y los vídeos pueden mostrarnos. Un paisaje íntegro e imperturbado, que realmente te sobrecoge en el alma y te ayuda a cambiar conceptos sobre lo absurdo de la vida cotidiana, que cada uno nos generamos poco a poco, con sus problemas y con las complicaciones de vida innecesarias. Si a todo lo anterior le añades la calidad humana y profesional de sus habitantes y compañeros de viaje, puedes decir sin duda que se trata de una de esas experiencias que marcan la vida de quien recorre esas tierras.



 

Alex Puig - Noticias enero-febrero de 2008
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